Las bolas de acero inoxidable están fabricadas con aleaciones como la 304, la 316 y la 440C, con un contenido de cromo de hasta el 18% para garantizar su resistencia a la corrosión.
Las bolas de acero cromado tienen un núcleo de acero para rodamientos o acero inoxidable recubierto con una capa de cromo de nivel micrométrico. Esto les confiere una excelente dureza y pulido superficial.
Método de producción
Las bolas de acero inoxidable se someten a tratamiento térmico, rectificado y pulido para lograr dureza y precisión esférica.
Las bolas cromadas primero se rectifican con precisión antes de someterse al proceso de cromado electrolítico para recubrir la superficie manteniendo sus dimensiones.
Propiedades típicas
Las bolas de acero inoxidable ofrecen resistencia a la corrosión, niveles de dureza moderados de hasta 60 HRC y una resistencia térmica moderada.
Las bolas de acero cromado proporcionan una dureza superficial extrema superior a 65 HRC, una menor dureza interna, una protección superior contra la corrosión y una alta reflectividad.
Aplicaciones comunes
Las bolas de acero inoxidable son adecuadas para aplicaciones que requieren resistencia a la corrosión, como bombas, válvulas y equipos marinos.
Las bolas de acero cromado son ideales para cojinetes, cilindros neumáticos, instrumentación y componentes aeroespaciales que requieren dureza y suavidad.
En resumen, las bolas de acero inoxidable ofrecen un rendimiento robusto y resistente a la corrosión en usos industriales generales. Sin embargo, para aplicaciones que requieren extrema precisión y dureza en condiciones exigentes, las bolas de acero cromado son la mejor opción. Al elegir entre ambas, tenga en cuenta las necesidades de la aplicación, el entorno y el costo.








